miércoles, 1 de septiembre de 2010

TODOS SOMOS TODO



 Todos tenemos un mismo principio,  el vientre de nuestra madre un mar cálido y acogedor, hasta que salimos saludando  al mundo con un pequeño llanto del cual recibimos como recompensa nuestro primer soplo de vida.  Este es el principio de toda vida, es otro ápice de vida en la infinita naturaleza que nos rodea y nos envuelve.
Cuando crecemos el mundo nos enseña y nos castiga con ello adquirimos conocimiento, amor… Pero a medida que adquirimos esos conocimientos   olvidamos  que es para nosotros la vida , donde acaba y que hay después de ella.  Cada cual tiene su propio camino para descubrir un poco más de sí mismo, pero al fin y al cabo toda persona encuentra una paz, una estabilidad moral y psíquica en la cual su mente y cuerpo descansan volviendo a ser uno con la naturaleza, aquella que una vez les dio un minúsculo granito de vida. Finalmente  estos, con gran gratitud por vivir, le ofrecen el  pequeño granito de vida con amor y sabiduría que han adquirido en su efímera vida; de este modo la naturaleza crece cada vez que alguien se une con ella y el circulo de la vida continuara por donde haya   alguien  que  reflexione sobre estas palabras y piense que está haciendo con su granito de vida.